Internet no es el enemigo
El periódico de la publicidad - 01/09/2009Javier Mazo, Responsable del Sector Editorial y Media
"La aparición de nuevos canales de comunicación ha supuesto siempre una conmoción y un cambio para los medios existentes"
No en vano, en su momento también fueron “nuevos medios” la radio o la televisión. Lo que hace décadas se contempló como una amenaza para el periodismo tradicional, terminó convirtiéndose en una oportunidad para desarrollar nuevas formas de expresión y nuevas maneras de informar. Internet está ejerciendo el mismo efecto en la actualidad, pero hasta que no se integre de forma natural en el contexto de los llamados “medios tradicionales”, seguiremos asistiendo a un conflicto traumático que parece enfrentar al periodismo de la vieja escuela con el mundo de la red social.
Para muchos, la muestra más clara de que internet está acabando con la prensa, la radio y la televisión tal y como las conocemos está en la fuerte crisis que atraviesa el sector. El descenso acusado de las inversiones en publicidad junto al estancamiento o retroceso del número de lectores está propiciando la adopción de medidas drásticas orientadas al recorte de gastos y el reajuste para adaptarse a un escenario incierto en el que la información fluye gratis en la Red.
Internet se ha convertido en el escenario donde se batalla por la supervivencia. Los medios “off line” luchan por plantear una propuesta de futuro digital que les permita mantener un modelo de negocio viable, mientras que los nuevos medios, nacidos en este contexto virtual, se esfuerzan por demostrar que se puede hacer periodismo en la Red bajo un patrón de rentabilidad. En medio, blogs y redes sociales llevan al primer plano al ciudadano, que cobra voz de forma real por primera vez, marcando una agenda a los medios distinta a la suya en muchas ocasiones.
Es un error considerar que debe lucharse contra los nuevos modelos propuestos por internet. Lo que debe plantearse es, al contrario, de qué manera puede la web social mejorar la propuesta de valor añadido de los medios tradicionales. No tiene sentido diseñar una estrategia online orientada sólo a apoyar la venta de periódicos o revistas, sino que debe existir una coherencia entre ambos modelos mientras cada ámbito pueda aportar algo que el otro no proporcione.
En este escenario, lo que ha cobrado protagonismo es la existencia de una verdadera relación bidireccional entre medios y usuarios. Los primeros siguen realizando su labor informativa, pero los segundos quieren comentarla, y colaboran en la creación de los propios medios puntuando noticias y seleccionando las que más les gustan. Además, valoran especialmente la posibilidad de integrar en un mismo espacio texto, audio y vídeo. Han definido cómo quieren que sean sus canales de información en internet, y el resultado lo resume una palabra: convergencia.
La tecnología está siendo fundamental en este contexto, puesto que ha posibilitado una redistribución óptima de los recursos disponibles, así como la generación de indudables ahorros. Si reconocemos que lo importante es generar valor añadido, los nuevos sistemas informáticos para la gestión de la información nos permiten automatizar tareas mecánicas y centrar el esfuerzo de los editores en el desarrollo de productos diferenciados y especializados. Un ejemplo es la publicación de noticias de agencia: un gestor adecuado puede seleccionarlas y publicarlas en base a unos criterios bien definidos, liberando de este tipo de trabajos a los periodistas, que pueden concentrarse en generar contenidos únicos y distintos.
Si antes señalábamos la creciente importancia de la bidireccionalidad en los medios digitales, la tecnología está ayudando a resolver de forma eficaz esa nueva relación entre lectores/espectadores y comunicadores. Una forma de hacerlo es mediante el desarrollo de estructuras de contenidos flexibles que posibiliten no sólo el acceso a la información desde cualquier tipo de dispositivo (PC, móvil, PDA…), sino también con la imagen personalizada que el usuario desee (caracteres más grandes, colores modificables, organización de las noticias en la página de inicio según los temas preferidos por el lector, etc.). La otra es habilitando canales de comunicación que fomenten la participación, como blogs, foros o comentarios abiertos en cada noticia. Este tipo de espacios exige filtros para evitar comentarios que atenten contra la legalidad. Por eso, la figura de los “community managers”, o gestores de comunidades online, está cobrando cada vez mayor importancia
Por último, donde la tecnología está marcando la diferencia en la redefinición de los canales de comunicación es en posibilitar la convergencia de medios. Internet es, sobre todo, un espacio multimedia, y esa capacidad de poder emplear distintos lenguajes de comunicación de forma simultánea le proporciona una riqueza de la que carecen otros canales. Poder acompañar un texto de un vídeo o una grabación de audio relacionada, hiperenlaces, gráficos interactivos y comentarios es algo factible y necesario porque es el valor que demanda el usuario.
Existe una corriente de opinión que culpa a internet de todos los males del sector por acabar con conceptos y esquemas establecidos, pero es un error. Internet plantea nuevos formatos que se ajustan a nuevos estilos de vida y a diferentes necesidades de los usuarios, pero estos siguen demandando información. Es un clásico recordar el significado oriental de la palabra crisis, pero es cierto que si un modelo de negocio ve temblar sus cimientos, es en buena medida porque el mercado demanda un esquema diferente. De ahí surge la oportunidad, y aunque falta definir un modelo definitivo que permita capitalizarla, si hay algo cierto es que permanecer inmóvil nunca ayuda a avanzar.

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Soluciones para la interconexión entre todos los organismos públicos implicados en la gestión de un mismo expediente. [...]

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