Seguir innovando en tiempos de crisis
- 31/08/2009
Alberto Mompó. Responsable Sector Servicios Financieros
"El outsourcing tecnológico es la puerta para seguir innovando a menor coste y riesgo"
No parece el escenario más positivo para plantear iniciativas que revitalicen el sector financiero, pero todo depende de la forma en que enfoquemos el futuro. La externalización de los servicios orientados a banca y finanzas permite a las entidades planificar y controlar sus presupuestos sin renunciar a la mejora continua de sus sistemas, algo vital en la gestión diaria del negocio.
Pocos sectores son tan estratégicos para la economía en general como el mundo de la banca y las finanzas. En la medida en que la gestión del ahorro y la concesión del préstamo dependen de forma mayoritaria de la buena salud de estas entidades, cualquier problema surgido en su estrategia de negocio termina transmitiéndose al resto de capas del tejido económico. La crisis actual, de hecho, ha provocado una significativa contracción del dinero circulante, una disminución de las inversiones y una notable caída de precios ante el descenso del consumo. No parece el escenario más positivo para plantear iniciativas que revitalicen el sector financiero, pero todo depende de la forma en que enfoquemos el futuro.
Para las entidades bancarias, como para buena parte del resto de empresas a todos los niveles, es prioritario en estos momentos optimizar sus gastos al tiempo que buscar nuevas fuentes de ingresos basadas en la diversificación de los modelos de negocio y la recuperación de la confianza del cliente. En ambos casos, la apuesta por la tecnología y la externalización de servicios juega un papel muy importante.
En un momento como el actual, resulta fundamental reducir los costes operativos para disponer de mayores recursos y afrontar con garantías un futuro de clara contracción económica. Las entidades necesitan amoldar su capacidad a la demanda generada, muchas veces incierta, y enfocar su inversión de manera que sus costes variables adquieran mayor relevancia. Sin embargo, esa reducción de costes fijos no tiene por qué traducirse en desinversión y en pérdida de capacidad innovadora, sino en una mejor gestión de los costes variables externalizados.
La externalización de los servicios orientados a banca y finanzas, especialmente en lo que se refiere a la gestión de los sistemas informáticos y al desarrollo de aplicaciones y plataformas, permite a las entidades planificar y controlar sus presupuestos sin renunciar a la mejora continua de sus sistemas, algo vital en la gestión diaria del negocio.
El “outsourcing” informático facilita, además, que las entidades puedan centrarse realmente en lo que constituye su negocio fundamental, dejando en manos especializadas las tareas que no les reporten un valor añadido diferenciador. Asimismo, la externalización posibilita la adopción de enfoques anticíclicos para maximizar capacidades en momentos en que se produzca un “pico” de actividad, o minimizarlas en periodos “valle”.
Por último, cabe destacar que, puesto que en este modelo de gestión, la presión innovadora recae sobre el proveedor, el outsourcing tecnológico es la puerta para seguir innovando a menor coste y riesgo. El cliente tiene en todo momento acceso a las soluciones más novedosas y competitivas y recibe la ayuda necesaria en un aspecto vital para sostener el crecimiento como es la I+D. La entidad elude encerrarse en su entorno y permite, de esta manera, su apertura a las últimas soluciones que propone el mercado.
Las empresas especializadas deben por ello conseguir que este cambio de modelo no suponga un trastorno a la entidad, sino más bien constituir un elemento diferenciador en costes y calidad dentro de un entorno controlado, facilitado por herramientas de seguimiento transparentes para que el cliente pueda controlar, como si fueran suyos, la evolución de los proyectos.
Una adecuada planificación tecnológica permite, por otra parte, disponer de los sistemas necesarios para dar soporte a las estrategias de fidelización y gestión de clientes, así como de marketing y ventas. La integración de la operativa tradicional con las plataformas online y móviles, la capacidad para ofrecer a los usuarios información sencilla, clara e intuitiva, o la posibilidad de localizar y realizar propuestas de venta cruzada adaptadas a cada perfil de cliente exigen una base sobre la que desarrollar todos estos servicios. Renunciar a ello en nombre de la necesidad de ahorrar supone condenar las posibilidades de crecimiento y recuperación, a medio y largo plazo, de cualquier entidad financiera.
Es el momento para pensar en clave de futuro y tomar decisiones eficaces destinadas a mejorar la operativa de negocio del sector. Pensar a corto plazo termina reduciéndolo todo a una cuestión de gasto. Adoptar una perspectiva más amplia permite comprender que el verdadero ahorro se genera cuando se mantiene la apuesta por la innovación, pero basándose en estrategias de rentabilidad.

Jesús Nogales, responsable del Área de Administraciones Públicas
Soluciones para la interconexión entre todos los organismos públicos implicados en la gestión de un mismo expediente. [...]

Jorge González, director general de Vector Software Factory
Se han escrito ríos de tinta sobre el origen, la naturaleza y las distintas versiones del término “outsourcing”, aunque su definición sigue siendo algo extraordinariamente básico: la contratación de servicios a una tercera parte. Si nos referimos a nuevas tecnologías, la externalización de servicios puede referirse a la subcontratación de un proceso muy concreto –como el almacenamiento de datos o el back-up, por ejemplo- o a la delegación en otra compañía de toda la estrategia y operativa tecnológicas. [...]
