Newsletter Vector Abril 2008
La oportunidad del movimiento Open Source
// Rafael Conde del Pozo
Rafael Conde del Pozo

La voluntad de innovar y el deseo de mantener el control sobre el resultado de un proceso creativo no siempre se han llevado bien. Mientras que lo segundo resume el interés lícito de recoger los beneficios que genera la obra propia, así como de impedir que otros la adulteren, lo primero constituye la base de muchos avances técnicos, y eso es algo que rara vez se consigue partiendo de cero, sin aprovechar lo que otros lograron antes. En medio de ese tira y afloja se sitúa el movimiento Open Source.

Aunque para muchos permanece asociado al concepto “software gratuito” -lo que no es correcto-, lo mucho y bueno producido a su alrededor han propiciado una auténtica revolución que se refleja en una transformación de facto de la industria del software. El libre acceso a los códigos de las aplicaciones creadas bajo este tipo de licencia y su distribución sin restricciones están siendo capaces de propiciar nuevas alternativas de negocio. En este terreno, las factorías de software tienen ante sí una excepcional oportunidad que no puede despreciarse.

En los últimos años, el escenario del sector TI se ha visto atravesado por numerosas turbulencias. La incorporación de internet a las estrategias de negocio de las empresas, acompañada por el ascenso, ocaso y absorción de compañías que planteaban nuevas soluciones profesionales, ha dado paso a un periodo de crecimiento y evolución tecnológica donde no sólo estamos asistiendo a la aparición de nuevos modelos de negocio, sino también de nuevas formas de distribución de las aplicaciones informáticas.

Estamos asistiendo a la aparición de nuevos modelos de negocio y nuevas formas de distribución de las aplicaciones

El movimiento Open Source está liderando este enfoque alternativo. Hablar de código abierto no significa gratuidad, aunque pueda darse el caso. Lo verdaderamente importante es que este tipo de aplicaciones cuentan, tanto para su desarrollo como para su promoción, con el apoyo de comunidades de usuarios que trabajan de manera conjunta, y a menudo desinteresada, en su creación y posterior mejora. La libre disponibilidad del código fuente potencia, además, que otras personas y entidades adopten estas soluciones para, más tarde, ofrecer servicios de valor añadido basados en ellas. Proporcionar en internet, de forma abierta, las herramientas open source es lo que ha propiciado el éxito de estas iniciativas, puesto que se consigue una internacionalización casi inmediata de las mismas.

Facilitar el acceso al software de esta forma no es algo nuevo. De hecho, se pueden ver similitudes en la forma en que ciertas aplicaciones ofimáticas y empresariales se expandieron entre los usuarios hace años. La facilidad para instalarlas y obtener copias totalmente funcionales de la original hacían muy atractivo (al margen de cuestiones legales) su instalación ilimitada en todo tipo de equipos. El resultado fue que, para muchos, estas aplicaciones se convirtieron en herramientas de uso común, lo que generó una dependencia de las mismas y de sus formatos que impedía a sus competidores plantear propuestas distintas en igualdad de condiciones.

Es posible discutir si lo anterior obedecía o no a una intención concreta. Aunque la ignorancia no parece ser la respuesta más plausible, lo cierto es que ciertos sistemas y aplicaciones se expandieron hasta casi convertirse en estándares de facto. Ese dominio “inesperado” del mercado permitió a sus fabricantes ofrecer servicios añadidos y aplicaciones dependientes y propietarias que han generado cuantiosos beneficios. Las diferencias con el movimiento Open Source son notables, pero ambos modelos tienen en común que el éxito de su acogida masiva entre los usuarios dependió y depende de huir de esquemas de distribución clásicos y apostar por otros de corte libre.

Este nuevo escenario ya ha provocado importantes cambios en la industria del software. Algunos de los principales nombres del sector han puesto en marcha iniciativas de código abierto. Otros reaccionan a la defensiva porque se sienten amenazados, y algunos dudan que vaya más allá de algo que les reporte un crecimiento a corto plazo o que signifique apenas un efecto secundario de alcance limitado. Pero la verdad es que la revolución ya está en marcha.

Aplicaciones como SugarCRM, Afresco, OpenBravo, Moodle y OsCommerce cubren casi todas las soluciones corporativas que demanda una organización

Open source ya no es sinónimo, exclusivamente, de plataformas base como sistemas operativos, herramientas ofimáticas o sistemas de mensajería y comunicaciones. En la actualidad, contamos con soluciones empresariales robustas y de calidad contrastada que demuestran la madurez alcanzada por este tipo de licencias. Los ejemplos son numerosos: sistemas de gestión de contenidos, como Drupal, herramientas de gestión de relaciones con clientes, como SugarCRM, aplicaciones de gestión documental, como Alfresco; aplicaciones de gestión ERP, como OpenBravo; plataformas de e-learning, como Moodle; o plataformas de comercio electrónico, como OsCommerce. Todas ellas constituyen un amplio catálogo que abarca casi todas las soluciones corporativas que puede demandar una organización.

Además, estos desarrollos de código abierto están beneficiando tanto a pequeñas como a medianas y grandes empresas, lo que demuestra su flexibilidad y capacidad de adaptación. Las pymes consiguen con ellas acceder a aplicaciones sin coste de licencia, mientras que las medianas y grandes compañías pueden construir sobre ellas sus propios sistemas basados en infraestructuras muy extendidas, casi estándares de mercado. Y es que disponer del código fuente de las aplicaciones permite a los usuarios finales, sea cual sea su perfil, poder alcanzar altos grados de personalización de los paquetes informáticos para llegar, en algunos casos, a utilizar las plataformas open source como la base sobre la que edificar sus propias arquitecturas de software.

Disponer del código fuente de las aplicaciones permite a los usuarios alcanzar un alto grado de personalización

Para evitar los habituales problemas de compatibilidad y propiedad que suelen caracterizar las infraestructuras TI de las compañías, algunas organizaciones han impulsado una entidad, la Open Solutions Alliance, que se está dedicando a fomentar la cooperación entre toda esta oferta de herramientas, promoviendo la interoperabilidad entre las mismas. Esto permitirá consolidar una propuesta sólida frente a las soluciones ofertadas por los grandes dominadores del mercado, que distribuyen suites completas y paquetizadas de productos de software.

El trabajo de la Open Solutions Alliance permitirá consolidar una propuesta sólida frente a los grandes dominadores del mercado

En la medida en que estas soluciones, mediante el uso de componentes de código abierto probados y fiables, facilitan el diseño de nuevos desarrollos adaptados a las necesidades de negocio específicas de cada empresa, se hace evidente la excepcional oportunidad que se abre para las factorías de software. Como fábricas especializadas en la construcción de soluciones a medida basadas en la especialización técnica de sus equipos de profesionales, las factorías deben tomar buena nota de la expansión de estos nuevos modelos de negocio y de sus implicaciones técnicas. Ajustar su catálogo de servicios y soluciones a la creciente demanda open source es poco menos que una obligación.

Como referente en España del modelo factoría de producción de software, Vector está trabajando de forma activa en el fomento de la adopción de soluciones de código abierto. Desde hace varios años, implanta soluciones diversas a sus clientes adaptando y evolucionando este tipo de plataformas, sin que ello implique renunciar a tecnologías propietarias bajo licencia. Es posible aprovechar lo mejor de ambos mundos y obtener un resultado de calidad.